jueves, 3 de febrero de 2011

Y huyo




Noche de manto apacible, luna llena iluminando la calle y un oscuro cuarto al fondo de la vecindad.

Mano de tirano, ella tirada en el piso, observando con la mente, atada de pies y manos, con los ojos vendados apenas y podia retorcerse, ecuchaba con atencion lo que él decia, de como ella gemia insaciable, gritando que queria mas.

Termino y él la beso tiernamente, la perra en cambio no dejaba de llorar.

Reian y la habitacion comenzaba a oler a sexo de nuevo, se abrazaban y ambos como animales cansados quedaron tumbados en la cama. Ella seguia ahi, en el piso sin moverse, tamblando de frio, esperando a que él volteara por un instante a mirarla.

Al dìa siguente entumecida y desatada, tomo su ropa y se dispuso a marchar.

Nunca mas se supo de ella.