miércoles, 14 de julio de 2010


Eran tal vez las dos de la tarde cuando Betty y Mike salieron a dar una vuelta por la ciudad, caminaron por el centro histórico y observaban todo lo que ocurría a su alrededor, después de ir a comer un helado, de sentarse a ver a la gente caminar por ahí, decidieron ir de regreso a su casa, caminaron al eje central y abordaron el trolebús.
Ya ahí de pronto el camión se vació, estaban solos, Mike empezó a juguetear insinuando cosas, el operador apenas y de reojo en el espejo miraba lo que sus acompañantes hacían, ellos no hicieron nada al respecto de hecho Betty le comento a el que la sensación de ser observada le ponía mas calor a la situación.
Al cabo de un rato comenzaron a tocarse y la cabeza de Betty desaparecería para hundirse en la bragueta de Mike, instantes mas tarde ya ambos estaban entre el espacio de los asientos con la ropa encima se revolcaban entre caricias y besos.
Al llegar a la terminal el operador los dejo a solas, los dejo terminar, ellos ni si quiera se habían percatado de que el camión ya no estaba en movimiento, al levantarse se acomodaron un poco la ropa y el cabello, bajaron del camión con toda tranquilidad para irse al metro con la sonrisa del operador, una de esas que son cómplices.

martes, 6 de julio de 2010

Una visita


-Buenas tardes buscamos al doctor López
-¿Tiene cita?
-marcamos muy temprano, es una urgencia, ¿será que pueda pasar?
-permítame, que le aviso al doctor
Pasaron como treinta minutos cuando salio un doctor con cara de malo, de esos que te dan poca confianza, pero ni modo, Laura tenía que pasar a como diera lugar y Manuel lo sabía.
Se abrió la puerta del consultorio invitándolos a pasar, el doctor los sentó frente a él con una mirada lasciva, cuando le pidió a Laura se desnudara y subiera a la cama de examinación, ella así lo hizo, las miradas de Manuel eran un poco de vergüenza, pero al mismo tiempo de complicidad total.
-Dígame, ¿que dice que le pasó?
Laura se sonrojo cual quinceañera, así que su pareja le contestó; pues vera doctor, la cosa es que estábamos cogiendo cuando de pronto me calenté y decidí darle doble penetración, como estábamos solos y ni tenemos vibrador, decidí meterle mmmm un desodorante, la risa del ginecólogo fue nerviosa pero con mucha morbosidad.
- mmm y dígame ¿como fue que llego ahí?, ¿ como le cupo?
- Bueno, tampoco crea que es algo tan grande es un desodorante de esos de roll-on, pero mire la cosa es simple estábamos en la casa solos, cosa difícil por que casi siempre llegan de visita nuestros familiares; comenzamos a cachondearnos, ella es una caliente así que comenzó a mamarme, casi hace que me venga en su boca, es una afición que ella tiene, ¡es una perra!. Entonces cuando le daba muy duro por el culo, nos pasó por la cabeza la doble penetración, y le digo que como no había nadie pues recurrimos a eso.
- De verdad es tan caliente?
- Si, cuando veníamos caminando y por el metro debería haberla visto se contononeaba tan solo por que se le quedo dentro, jejeje disfrutó mucho cuando la combi paso por los baches y los topes.

Entonces el doctor abrió los labios de Laura y ahí estaba ese pequeño objeto, lleno de liquido, entonces el doctor le pidió a ella que se tocara para humedecer aun mas la región, Manuel le dio permiso, así que con una mirada comenzó a hacerlo, según el doctor esa seria la única forma de sacarlo, tenia que estar muy lubricada para que al salir no causara daño, esa zona es muy delicada.
Se tocó y le pidió a su pareja se acercara mas, dijo que si debía estar muy lubricada tenia que hacerlo, ella lo tocaba y él la tocaba a ella, después ella lo jaló para llevarse su pene a la boca y comenzó a mamarsela de nuevo, el doctor asombrado, pensó en pedir primero que se calmaran pero al final él le pidió que interviniera ayudándole a tocarla, le metió los dedos muy adentro para poder sacar el objeto, cada vez mas adentro hasta sentir el desodorante casi completo, así que metió poco a poco toda su mano y justo cuando ella se venia salió como por arte de magia, ¿quién pensaría que era cosa de un orgasmo?
Cuando salio el objeto, ella rápidamente se incorporo, se vistió y ya mas serena, preguntó cuanto era por el servicio, el doctor sonrío y contesto que nada, que mejor en otra ocasión les podía ayudar con la doble penetración porque si le atorara algo mas grande, les cobraría de verdad.