miércoles, 25 de noviembre de 2009

Hoyos

Hoyos. Y yo vacía.
Hoyos en mi memoria
huecos formados por traición,
traición adicionada de celos
celos igual a miedo.
Miedo de tener más hoyos,
peor que la luna con tanto vacío,
girando y girando llena de agujeros
- ¿Con que se rellenan los hoyos?, pregunté
- Los hoyos no se rellenan, se cierran y ya
- ¿Cómo se cierran?
- Con hilo de perdón se cosen muy bien de las orillas y ya luego se guardan en el baúl del olvido
- ¿Y cuando no quieren ser cosidos? Y, ¿cuando por mas hilo que se pone se abren y cada vez duelen más?
- Entonces el hoyo te quiere comer, entonces debes revisar si tal vez no cierra porque no esta tan hueco y tiene en algún lugar atorado un pequeño fragmento de recuerdos que no han sido exorcizados.
Los celos hacen hoyos
el miedo de descubrirme traicionada también me hace hoyos
En realidad soy tan frágil que yo misma me hago hoyos.

viernes, 16 de octubre de 2009

Soñe


Me rompo los brazos para no abrazarte,

pero olvide quitarme los ojos para no llorarte.

Mi voz se volvió lamento, el aullido del lobo llamaba a la luna.

Ella se resistía, no encendía la luz, sin embargo mis pies me llevaban a la oscuridad de tu silencio, en la mazmorra el castigo de la indiferencia, heria mas que un látigo humedecido.

Desperté!, me observe, te busque en mi cama, ahí estabas! y me di cuenta que sin ti Mi Señor, el dolor no tiene significado, las marcas no tendrían recuerdos y los caracoles no olearían mas al mar.

Mi señor, el de mis sueños.

martes, 6 de octubre de 2009

El cine

Para mi amo.

Era un lunes, lo recuerdo bien porque ese día no trabajo, mi amo y yo caminabamos y de pronto surgió la idea de hacer algo diferente, una sesión con publico.
Así que fueron a un cine porno en el centro de la ciudad, ella llevaba una mini de mezclilla, no llevaba tanga, una blusa con la que se notaban los pezones endurecidos por el calor.
Al entrar la perra sabia que llamaba la atención de todos, casi siempre el publico es solo hombres, la perra se excitaba al saber que era objeto de la atención de todo mundo.
Al sentarse comenzaron a ver la película, con escenas que a la perra se le antojaban, su amo le pidió se levantara la falda y con las piernas abiertas se comenzara a tocar.
Ella obedeció, y al voltear observo como los que estaban alrededor, se masturbaban, ya no veían la película, ella tocaba la verga de su amo, la sintió dura, así que en un momento la perra lo único que se le ocurrió es agacharse y comenzar a comer la verga dura de su amo.
Ella sabia que los demás la miraban, así que movía el culo ofreciéndoselos.
Así después de que ambos se vinieron, salieron del lugar, llegaron a casa y durmieron abrazados.
Gracias Amo.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Había una vez.


Una vez soñé con mi príncipe azul, pero me encontré con un verdugo y entonces me di cuenta de que con el príncipe todo sería plano, en cambio con mi verdugo la piel tiene formas diferentes, tiene otras texturas que jamas había conocido, la humedad huele diferente y se siente diferente, las huellas se vuelven cicatrices, el amor se evapora.

A veces la sumisión pesa más que el amor, pero en otras el amor pesa más que el cuerpo.



domingo, 6 de septiembre de 2009

Sumision.


Afuera esta lloviendo a cantaros, encerrados ambos en el cuarto, echados en la cama apenas y se escucha el bullicio de la ciudad.
De pronto se levanto y le ordeno a la perra se desnudara, obedeció. Se desnudo toda y se hecho a los pies del amo, entonces le puso su collar y una cadena, la hizo caminar alrededor del cuarto y la ato de pies y manos, comenzó a golpearla, luego coloco unas pinzas en los pezones endurecidos, la perra apenas y gemía, pero movía el culo muy caliente.
La desato y la llevo a gatas afuera, con la lluvia, ya toda mojada se revolco en el lodo y su amo la espero pacientemente, le sirvio un poco de agua en un plato y echada bebio lentamente.
Su amo la limpio, ya limpia entraron al cuarto y su amo la avento contra el suelo, volvio a atarla y la cogio por detras, la perra no se movia...
Y su amo le dio de comer una vez más.

lunes, 24 de agosto de 2009

Sin castigos


Hace más de una semana sin castigos, sin roces, sin toqueteos, ya estara mejor mi amo, pero es que no hay peor castigo que no estar con mi amo, eso debe ser por que no he sido una buena perra...

lunes, 10 de agosto de 2009

A mi amo...

Te amo,
Tu piel es mi cobija
Y no sabes cuanto frío me da cuando te vistes.
Te amo,
Por que con tu cuchillo laceras mi piel
Y mis recuerdos
Te amo,
Por que he aprendido que el dolor
Es una parte inequívoca del placer
Te amo
Átame al suelo
Átame a la cama
No dejes que corra
Permite que el miedo
Me recorra
Átame duro
Que las marcas me hagan ver
Que sin ti no hay futuro

miércoles, 29 de julio de 2009

Hoy amanecí con un hueco, uno de esos que díficilmente se pueden rellenar, quise saber el por que de ello, y creo que es por que no dormiste conmigo, a veces las princesas necesitan el beso de su príncipe para despertar ( ¿o tal vez verdugo?) y después poder sonreír todo el día, esperando a que el príncipe llegará a casa con ganas de seguir adorando y lastimando a su princesa.
Vi una película, me gusto, pero me quede pensando en que tal vez, al igual que la protagonista solo me estoy entrenando y que tal vez el verdugo con el que pereceré aun no ha llegado, deseo equivocarme.
Lo pense bien y si quiero ser tuya, por el tiempo que sea necesario, pero sobre todo por el tiempo que nos sea concedido, por ti y por mi.
Quieres una marca de pertenencia, ya esta, estoy dispuesta, por que al igual que O decidi amarte hasta explotar, o hasta que tú mi verdugo lo desee.

martes, 28 de julio de 2009

El verdugo.


Era tarde cuando el verdugo apareció, ella sobre la cama, el cuarto oscuro, atada de pies y manos, apenas y una lámpara en el buró iluminaba con una luz rosada tenue.
Al fondo del cuarto había una silla, el verdugo se sentó, prendió un cigarro y la veía atada, se levantó y le vendo los ojos, después, despacio le acaricio con un cuchillo, pasando el filo lentamente por su boca, apenas rasgando su piel.
Ella sacaba su lengua, lamía la mano del verdugo como una perra agradecida con su amo.
El verdugo entonces la miro, y siguió bajando el cuchillo por el cuerpo, acariciando cada una de sus partes, ella apenas y podía retorcerse, pero si sentía como la humedad llenaba su entrepierna.
El se dio cuenta y solo sonrió, la desato, de piernas y manos solo para voltearla; “para el culo” le dijo, al levantarlo le azoto con mano firme, hasta que la piel se calentó lo suficiente para después pasar un poco de hielo con tal de calmar el ardor.
Por ello tuvo permiso para levantarse, ahora tenia que hincarse con los ojos vendados, y el aroma a sexo en la nariz, es difícil decir que no; entonces lamió como animal con hambre la verga de su amo, rápidamente saboreándolo, imaginándolo dentro de ella, frotando con la lengua.
De pronto, ella osó voltear la cara, el verdugo la levanto de un jalón, le abofeteo y la empujo. Cayo de boca, con las rodillas raspadas, la tomo del pelo y la jalo nuevamente, la aventó a la cama y después la cogió con tal violencia que apenas y se oían sus gemidos, el verdugo termino la beso en la boca y de nuevo la dejo ahí, tumbada en la cama con apenas y la luz de la lámpara del buró.

martes, 14 de julio de 2009

Y la saco a pasear...


Caminando de la mano del amo, la gata se siente segura, protegida, sabe que por mucho que pase ella estara bien, su amo le ha preparado una sorpresa. Ella sabe bien que en un rato y después de unas copas seguro iran a un lugar mas comodo e intimo.
Se vistio para él amo, usaba una tanga de color rosa, medias, un corsé, falda y una blusa muy escotada que dejaba ver su brassiere, tacones altos.
Su amo la llevo a caminar por el centro, él sabia que la gata esa llamaba la atencion pues todos volteaban a verla, llegaron a un sitio bastante comodo, ella como buena gata se sentó con las piernas abiertas, él solo la observaba, salió a hacer una llamada, minutos más tarde llegaria un perfecto desconocido, se sento a su mesa, bebio con ellos y algunas copas mas tarde saldrian los tres de ahi.
Ya en el carro, ella se sentaría a un lado del desconocido, su amo en cambio se sento en el asiento de atras, desde donde le abrazaba y le tocaba los pechos, la muy puta se calentaba mas, llegaron a un hotel, entraron y comenzo el jugueteo, el amo le permitio que ella sintiera placer, el desconocido la toco, la cogio, ella mientras besaba y chupaba a su amo, lo toco, y cuando volteaba la cara hacia el techo el espejo le permitio ver que el placer le devoraba la piel, le entumia el miedo, pero le carcomia los sentidos.
Y asi paso la noche, esperando no descepcionar a su amo, por que al fin y al cabo una gata es para eso...

viernes, 10 de julio de 2009

Historia de una gata en celo.

Entre las calles del centro histórico de la Ciudad de México, caminaba a paso lento, usaba una falda muy corta, medias y unas botas largas que apenas lograban dejar ver un poco de la piel, a cada paso que daba una mirada furtiva la alcanzaba, ella lo sabia, por eso lo hacia, en la calle de Guatemala encontró un pequeño café, se sentó en la terraza prendió un cigarrillo y espero a que pasara el tiempo. Esperaba que llegara alguien que pudiera tomarle la mano, que la llevara a un lugar seguro, donde el silencio se robara incluso los gemidos.
Justo cuando se disponía a pedir otra taza de café llego un hombre que se sentó a su mesa sin ser invitado, pero que muy amablemente le invitaba una cerveza, al principio lo miro con recelo, pero decidió aceptar la invitación.
Paso un rato para que cruzaran sus miradas, bebieron otras dos cervezas, no hacia falta hablar, a veces los ojos dicen mas.
De pronto el se inclino mas de lo normal estaba justo debajo de la mesa, a su alrededor había dos o tres personas, eso no les incomodo, entre la oscuridad de la noche apenas se percibía la luz de la luna, cuando el estaba debajo de la mesa ella de pronto sintió un tirón justo en la entrepierna, ahora estaba atada, pero no dijo nada, el roce de sus piernas le excitaba.
Él al percatarse de ello, empujo la silla con su cuerpo al levantarse no sin antes lamer cada parte de su cuerpo hasta llegar a besarla.
Su sabor a cerveza y a celo, lo había inquietado más, con toda calma le ayudo a ella a acercarse de nuevo a la mesa, pidió otra ronda.
De nueva cuenta él se levanto, parecía que la abrazaba, en realidad la ataba con las manos en la espalda, besando lentamente su cuello, pasando con suavidad la lengua, la piel de ella se erizaba, tal y como lo hace un gato.
Él regreso a su silla, bebió un sorbo de cerveza y lentamente se acerco a ella para darle de beber en su boca, cayeron algunas gotas, no hacia falta una servilleta, su lengua se encargo de limpiarla.
La luna ahora se veía mucho mejor, cómplice muda.
Las miradas entrecruzadas eran mas evidentes, el se inclino lamió las botas y la desato, se levantaron del lugar, apenas y puso su saco sobre los hombros de ella, así salieron del lugar caminaron por un rato, hasta que encontraron una vieja y abandonada vecindad, al entrar por los oscuros pasillos el la tocaba y besaba, pasaba sus manos en sus nalgas y sus tetas. Ella quería tocarlo, lamerlo, no podía, estaba atada.
Al llegar a la azotea la desato y con la cuerda que la había atado la obligo a ponerse en cuatro patas, a caminar como lo que parecía: una gata en celo, el caminar permitía ver que sus bragas eran pequeñitas, así que entre mas movía el culo la falda más se levantaba, al llegar a una esquina se hinco y con la boca desabrocho lentamente el cinturón y desabotono el pantalón, para descubrir un animal hinchado de placer.
Lo acerco a su boca, lamiendo lentamente, hasta que se comió al animal completo, el la azotaba cada vez mas rápido y cada vez mas fuerte, sus gemidos eran mas bien espasmos.
El la aventó y volvió a quedar en cuatro patas, inclino su espalda hacia abajo y levanto el culo, de los azotes pasaron a las nalgadas, hasta que como toro la monto, entraba y salía tan rápido y tan fuerte que el dolor producido se quedaba de lado.
Entre el sudor y la noche salieron de ahí, presurosos y tomados de la mano, al llegar a una esquina, el desconocido la beso de nuevo, ella lo miro a los ojos y dio vuelta, ahora llegaba a otro lugar, a seguir buscando alguien que le tomara de la mano eternamente.